El control de costes se ocupa de todo lo relativo a los costes en los que debe incurrir cualquier empresa, para poder desarrollar su actividad de manera oportuna.

Este tipo de control es sin ningún género de duda el primero que se efectuó, en lo relativo a la gestión en las empresas.Las empresas tienen como objetivo final minimizar lo máximo posible los costes en que deben incurrir, por lo que, evidentemente, tener un buen control de costes influye de manera muy significativa en la competitividad, así como en el beneficio de la empresa.

El control de costes permite a la empresa tener un conocimiento preciso –o al menos estimado– sobre los recursos necesarios para la fabricación, transformación o provisión de un producto o servicio. Planificar y conocer los costes permite a la empresa operar con cierta normalidad, así como contribuir a una correcta definición de sus estrategias.

Mediante el conocimiento de los costes podemos identificar el precio real que supone para la empresa el producto o servicio, detectar las posibles áreas que pueden ser susceptibles de mejora, y poder aplicar el margen de beneficio deseado según la planificación a largo plazo, para obtener el precio de venta deseado.

Empleando el control de los costes, incluso tratándose de estimaciones rápidas, podemos detectar variaciones o tendencias de mercado que pueden influir drásticamente en los costes del producto o servicio a corto o medio plazo, consiguiendo de esta manera un tiempo muy valioso para poder realizar los ajustes necesarios en los costes, estrategias de venta o margen de ventas, y en consecuencia el precio final del producto. Por esta razón convendría realizar dos clases de control de costes; por un lado, un control de costes rápido, dinámico, sencillo y estimado, que nos permita sondear las tendencias de los costes y mercado, y por otro, un control de costes más preciso y elaborado que permita desgranar la información para poder realizar el control y los ajustes pertinentes que sean necesarios.

Una vez realizado un control de costes detallado, la elaboración del control de costes estimado puede llevarse de una forma sencilla, empleando las propias métricas que utiliza la empresa para efectuar el control de costes detallado, con la salvedad de que ahora el objetivo es detectar o estimar desviaciones respecto a los valores de los factores establecidos habituales. Este método requiere que toda la cadena de producción esté pendiente de las anomalías de cualquier índole que puedan tener un significado económico posterior, siendo deseable que la información sobre el desvío fluya de forma inmediata o diaria en la cadena de mando, para poder ser empleada correctamente en el control de costes.

El control de costes está fuertemente ligado al tipo de producto o servicio debe realizar la empresa, dificultando de esta manera el establecimiento de un método universal de control de costes, que se adecúe de manera general a todas las empresas. Es por tanto razonable esperar métodos diversos de control de costes, en función del sector y de la propia empresa.