Los balances siempre se disponen en activo, que es lo que tiene la empresa y también lo que puede llegar a tener en el futuro.

Los estados financieros porcentuales de base cien, también conocidos como «análisis estructural» o «análisis vertical», constituyen una muy buena herramienta de análisis, mediante la cual se evalúa la estructura interna de los estados financieros, con el objetivo de determinar la representatividad de cada una de sus cuentas y subcuentas en relación al total del grupo o subgrupo.

El análisis vertical se suele utilizar para analizar la estructura interna de una empresa en un momento determinado, lo cual requiere de información precisa y adecuada sobre la situación contable que se desarrolla en una organización.

Para ello se requiere de información obtenida a lo largo de un periodo de tiempo, que se condensa en un balance general o un estado de resultados, lo cual permite una visión total de la situación financiera de una empresa. Para poder desarrollarlo se necesita de un estado financiero o balance general, y relacionar en forma porcentual cada una de sus cuentas con el activo total, el cual constituirá el 100 %.

Se toma entonces cada cuenta individual y se calcula el porcentaje que corresponde sobre el total. Por ejemplo, podemos determinar el porcentaje de la cuenta de caja al dividirlo entre el activo total y obtener el dato correspondiente.